Cómo prepararte para una sesión de fotos y verte como un verdadero artista rock


En una escuela de música rock, la imagen no es opcional. Es parte del lenguaje. No buscamos fotos tímidas ni poses forzadas; buscamos actitud, energía y presencia escénica. Si vas a hacer una sesión, la idea es que te veas como alguien que ya está listo para subir al escenario. Pero hay algo que muchos olvidan: para lograr una foto potente, primero debes estar relajado. Una buena sesión no se trata de aparentar algo que no eres, sino de sentirte cómodo en tu propia piel. Cuando estás tranquilo, tu postura se vuelve natural, tu mirada más segura y tu energía más auténtica. El rock no nace de la rigidez, nace de la verdad. Si te dejas llevar por la música —aunque no esté sonando en ese momento— tu cuerpo empieza a expresarse solo. Respira profundo, suelta los hombros, conecta con tu instrumento y muévete como lo harías en un ensayo o en vivo. No pienses en la cámara; piensa en lo que estás tocando, en lo que estás sintiendo.

1. Las poses lo son TODO

En el rock, el cuerpo habla. No te quedes rígido mirando a la cámara. Muévete. Inclínate. Cierra los ojos. Mira hacia arriba. Baja la cabeza como si estuvieras en pleno solo.

Algunas claves:

  • Inclina el cuerpo hacia adelante como si estuvieras tocando en vivo.
  • Siéntate con actitud, no con timidez.

  • Cruza las piernas con seguridad si estás en pose más relajada.

  • Sostén tu guitarra como si realmente estuvieras sintiendo cada nota.

  • Juega con las manos, el mástil, el cable, el amplificador.



La pose debe parecer un momento capturado en medio de la música, no una pose forzada.

2. Déjate llevar por la música

Aunque no esté sonando nada en el estudio… tú debes sentirla.

Imagina que estás tocando tu canción favorita.
Visualiza el escenario.
Siente el solo.

Cuando te conectas con esa energía:

  • La mirada cambia.

  • El rostro se vuelve más intenso.

  • El cuerpo se suelta.

Las mejores fotos no se posan… se viven.



 3. Estética rockera: coherencia visual

Es una escuela de música rock, así que el look debe reflejarlo.

Negros, cuero, botas, texturas fuertes, accesorios con carácter.
Nada demasiado dulce o casual.

El instrumento también suma:

  • Guitarras eléctricas con presencia.

  • Amplificadores que refuercen el entorno.

  • Pedales y cables que aporten realismo.

Todo debe sentirse auténtico.


 4. Actitud escénica aunque estés en estudio


La cámara debe capturar a un artista, no a un alumno.

  • Miradas desafiantes.

  • Expresión concentrada.

  • Seguridad en cada movimiento.

  • Postura firme.

Piensa como músico en vivo, no como modelo.


No se trata solo de una foto. Se trata de proyectar quién eres como artista rock. Porque el rock no se explica…se transmite. Y una buena sesión puede hacer que te veas exactamente como lo que estás construyendo:

UN MÚSICO 
 con Presencia, Identidad y Escenario.

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